El sector del transporte por carretera en España se ve sacudido por un nuevo escándalo judicial que involucra a Primafrío, una de las mayores empresas de transporte de mercancías en Europa. Un empresario valenciano ha presentado un total de 13 demandas contra la compañía, alegando que esta intentó reclamarle 2,5 millones de euros en concepto de IVA, en lo que considera una maniobra irregular. El caso, que ya ha sido admitido a trámite en parte, pone de manifiesto las prácticas empresariales dentro del sector y la necesidad de una mayor transparencia en la gestión económica de las grandes flotas.
El Origen del Conflicto
Según las declaraciones del empresario demandante, fue contratado por Primafrío para gestionar una empresa en paralelo, cuyo propósito era operar de manera independiente, aunque bajo el paraguas de la multinacional. Sin embargo, en determinado momento, la compañía le exigió el pago de 2,5 millones de euros en IVA, una cifra que el afectado considera improcedente y sin justificación. Ante la negativa a abonar dicho importe, Primafrío inició acciones legales contra él, lo que dio pie a una serie de denuncias cruzadas.
El empresario ha interpuesto un total de 13 demandas: ocho por la vía civil y cinco por la vía penal. Por el momento, seis de ellas han sido admitidas a trámite por los juzgados competentes, lo que indica que las acusaciones tienen suficiente base legal para ser investigadas. En respuesta, Primafrío ha interpuesto tres acciones judiciales contra él: una de tipo penal y dos de carácter civil.
El Desarrollo del Caso
En el marco de esta batalla legal, el empresario sostiene que Primafrío lo utilizó como una pieza clave en un esquema de gestión que podría haber sido diseñado para desviar responsabilidades fiscales. Su testimonio ha generado un amplio debate en el sector del transporte, ya que pone en evidencia la forma en la que algunas grandes empresas operan en un ámbito donde la subcontratación y la externalización de servicios son prácticas habituales.
Según el denunciante, durante el tiempo que trabajó bajo el paraguas de Primafrío, detectó prácticas que consideró irregulares, razón por la cual decidió tomar acciones legales. Estas incluyen acusaciones de falsedad documental, apropiación indebida y otros delitos económicos. Además, argumenta que en ningún momento fue informado de que su empresa paralela estaría asumiendo responsabilidades fiscales en nombre de Primafrío, lo que lo llevó a una situación de grave riesgo financiero.
La Respuesta de Primafrío Por su parte, la compañía ha negado categóricamente las acusaciones y asegura que todas sus operaciones cumplen con la legalidad vigente. Primafrío ha declarado que, hasta la fecha, no ha recibido notificación oficial de la admisión de ninguna querella en su contra, aunque los tribunales ya han iniciado la instrucción de algunas de las demandas presentadas.
Desde el sector, este caso es visto como un ejemplo de los desafíos legales y financieros a los que se enfrentan los transportistas, especialmente aquellos que operan bajo contratos con grandes compañías. La falta de claridad en los acuerdos, el uso de terceros para gestionar responsabilidades fiscales y las prácticas de subcontratación han sido señaladas como elementos de riesgo que pueden llevar a situaciones como esta.

El Impacto en el Sector del Transporte
Más allá del caso puntual, esta controversia ha puesto sobre la mesa una cuestión de gran relevancia: las condiciones en las que trabajan los autónomos y pequeños empresarios dentro del sector del transporte. La dependencia de las grandes empresas, la falta de poder de negociación y la escasa transparencia en las relaciones contractuales han sido motivo de preocupación durante años.
Desde Plataforma Nacional, hemos denunciado en múltiples ocasiones las prácticas abusivas que algunas grandes compañías ejercen sobre transportistas autónomos y pequeñas empresas. Este caso evidencia la importancia de contar con un respaldo legal sólido y con una regulación más estricta que evite situaciones de abuso y explotación dentro del sector.
Además, la falta de control sobre las prácticas de subcontratación y la externalización de responsabilidades fiscales pueden derivar en problemas legales graves, como los que ahora enfrenta el empresario valenciano. Es fundamental que se establezcan mecanismos de protección para los transportistas, garantizando que sus derechos sean respetados y que no sean utilizados como herramientas fiscales en estrategias empresariales dudosas.
El caso de Primafrío y las 13 demandas en su contra abren un nuevo capítulo en la lucha por la transparencia y la equidad en el transporte de mercancías por carretera. La batalla judicial que se avecina podría sentar un precedente importante en la regulación del sector, especialmente en lo que respecta a las prácticas de subcontratación y el manejo de las responsabilidades fiscales.
Desde Plataforma Nacional, seguiremos atentos a la evolución de este caso, defendiendo siempre los intereses de los transportistas y exigiendo condiciones de trabajo justas y transparentes. Los transportistas no pueden seguir siendo víctimas de estructuras empresariales opacas que ponen en riesgo su estabilidad financiera y laboral.
Este caso es un recordatorio de la necesidad de contar con una representación fuerte dentro del sector y de exigir que las normativas se cumplan para evitar que los autónomos y pequeñas empresas sean los que siempre pagan las consecuencias.
Para más información: https://www.elespanol.com/reportajes/20250228/primafrio-quiso-cobrar-rafael-iva-demanda-veces-contrataron-llevar-empresa-paralelo/927407667_0.html