Noticia de la revista: Transcamion
La protesta de los que no están invitados a la fiesta.
De los que se quedan atrás.
Y no participan del botín.
La subcontratación produce en España dos mundos diferentes, ahora que el transporte vive un momento dulce y tiene su reequilibrio en las relaciones con sus clientes. Autónomos y pequeñas empresas no se están beneficiando de la cláusula del gasóleo y del aumento de precios generalizado por la falta de camiones. Plataforma va a presentar un real decreto hoy o mañana alternativo al real decreto que tiene que renovar el Ministerio de Transportes y el Gobierno con las ayudas a los transportistas.
Mucho ha tardado Plataforma, desde marzo en darse cuenta que aquí los avances que ha producido la cláusula del gasóleo, pero sobre todo el avance más fundamental, que es que la falta de chóferes y de empresarios de transporte propulsan una nueva relación comercial entre cargadores primarios, cargadores originales y las empresas de transporte, no se reparten por igual.
Tras seis meses desde marzo de este año, Plataforma se ha ido dando cuenta, como se están dando cuenta los autónomos y micropymes, de que su participación en una situación inmejorable de crecimiento de precios y de actividad en el transporte, como atestigua el obsoleto y poco eficaz pero revelador observatorio de transportes del Ministerio de Transportes, no les está llegando.
Ellos no se sientan a la mesa del festín, no están invitados a la fiesta.
La realidad es que en España la subcontratación produce una gran diferenciación entre aquellos que tienen relación con los cargadores primarios, aquellos que tienen relación solo con cargadores contractuales.
Es decir, el que opera directamente con el cliente que tiene la mercancía y el que opera con operadores logísticos y grandes empresas de transporte que son ellos mismos transportistas.

Estos cargadores contractuales son mucho más duros en la negociación de precios y condiciones que los cargadores primarios que tienen la mercancía y que están siendo tremendamente presionados no solo por el precio del gasóleo, sino por la sensación de que cada vez tienen menos opciones de transporte.
Como la incidencia del precio del transporte en la mercancía es pequeña, la logística y el transporte es un servicio barato en los grandes números, los cargadores que tienen la mercancía han estado en los últimos meses dispuestos a fuertes elevaciones del precio del transporte, incluso tornándose el mercado de transporte en un mercado donde los contratos continuados se sustituyen casi por contratos spot o incluso los cargadores se ven enfrentados a tener que pagar cantidades fijas por disponer del camión cada mes.
Sin embargo esta situación, y aunque faltan camiones y se tensionen los precios hasta en las webs y en las bolsas de carga, sin embargo no llega prácticamente o llega en una mucho menor proporción al autónomo y a la micropyme que sigue siendo sometido a prácticas que le alejan de la posibilidad de aplicar las subidas de precios de los costes y no solo del combustible, de una forma real, ágil, a su transporte.
No solo ven que se están quedando atrás en la traslación de todos los costes, sino que no están participando en el botín, en el festín de que algunos de los grandes operadores de transporte se están dando cuenta de la oportunidad histórica para pegar un salto no de veinte céntimos, no pasar de 1,5 a 1,65 por kilómetro, sino dar el salto a los 2,25 o a los 2,30, asegurando además precios sustanciales que cambian en un orden de magnitud la relación con los cargadores.
No es extraño que los cargadores se hayan quejado, que Aecoc se mantenga en silencio para no provocar todavía un problema mayor y que la sensación de potencia y de control de las grandes empresas y operadores de transporte se traslade todavía con mayor dureza a condiciones mucho más exigentes en los transportistas primarios de transporte. Pero mientras tanto Plataforma y a los que representan no participan en este festín y menos del botín.
Noticia de la revista: Transcamion
