Como ya sabéis, hemos estado con compañeros de Cataluña y la Comunidad Valenciana.
En primer lugar, celebramos la asistencia de transportistas de ligero, ya que en otras ocasiones les habíamos echado de menos.
Logramos juntar distintos tipos de transporte en un mismo lugar:
Contenedores, lonas, frigos, cisternas, áridos, graneles y furgonetas, y también la asistencia de conductores asalariados.

La unidad es fundamental
La concienciación sobre la unidad es fundamental para conseguir medidas que nos beneficien a todos, independientemente del tipo de transporte que hagamos.
Después de casi 3 horas de reunión en cada ocasión, tenemos claro que la lucha debe ir en la dirección de soluciones que regulen y hagan respetar la rentabilidad de los transportistas efectivos.
El proyecto de Real Decreto-ley presentado por Plataforma es la base de donde deben nacer todas las ramas de los distintos tipos de transporte.
La contratación tiene que contar con unas reglas que impidan el abuso actual y la falta de rentabilidad real.
Las ayudas no pueden ser la única solución
Lo más importante es que todos somos conscientes de la pretensión del Comité Nacional de conformar al sector con ayudas (lo vivimos este mes de marzo).
Estas ayudas no nos arreglan nada, pero a ellos sí les suponen una inyección importante de dinero.
Los grandes no quieren hablar de precios, puesto que para ellos no es un problema.
Las tarifas a sus clientes son amplias y suficientes. Además, actualmente pueden imponer unas comisiones desproporcionadas a los pequeños transportistas que subcontratan.
Plataforma no pide eliminar ninguna ayuda ni fórmula que beneficie, en menor o mayor medida, al transportista.
Pero no se resigna a seguir con unas normas que hacen dependiente, económica y laboralmente, al pequeño transportista ante el gran operador de transporte.

Condiciones dignas para los transportistas
Además, no podemos consentir la dejadez de las administraciones sobre la jubilación, el reconocimiento de enfermedades profesionales, la seguridad, las infraestructuras, la tributación y la falta de condiciones dignas y respetables.
El transportista debe tener rentabilidad, sea cual sea el precio de todos sus costes, sean viajes sueltos o continuos.
Pretender asfixiar a los transportistas para que sean dependientes de ayudas y subvenciones de papá Estado es humillar a esta profesión.
Las ayudas las merecemos y las aceptamos (faltaría más), pero nunca a cambio de seguir en un mercado que está triturando a los transportistas efectivos por un sistema impuesto y sometido, de abuso y dependencia.

Por tanto, ADVERTIMOS:
La disposición de los transportistas para actuar en consecuencia, si el Ministerio sigue ignorando nuestras exigencias económicas y laborales, será a la altura de las circunstancias.
Entretanto, Plataforma continuará manteniendo reuniones con los transportistas para seguir diseñando las próximas actuaciones.
