Fuente: Revista Transcamión
Un Comité Nacional que no representa la realidad y que está sesgado por intereses particulares, sin contrapesos produce efectos muy negativos. Esta semana, el día 22, se constituye el nuevo Comité Nacional, que es el órgano que se supone de representación del sector del transporte por carretera en España. Este órgano, que tiene más de cuatro décadas, está en esta edición más en tela de juicio que nunca, por que han llegado a los tribunales las impugnaciones.
Pero esto solo aflora los serios errores anteriores. La frase que resume esta disfunción es la de un importante empresario de transporte por carretera español, ajeno a las organizaciones del Comité Nacional, que declaraba muy recientemente que no se podía explicar cómo algunos jerarcas de asociaciones manejaban gestorías de cooperativas que cualquier otro empresario del sector le habría llevado a serios problemas legales. Dando una idea de la distorsión de la competencia.
Este año se tiene en primer lugar, la impugnación de la asociación Plataforma en Defensa del Transporte, aquella que convocó el paro nacional del 14 de marzo del año 2022, el mayor paro que ha habido del transporte en España. Hay que recordar las multitudinarias manifestaciones en la castellana frente al Ministerio de Transportes. Pues ha quedado excluida después de cambiar sobre la marcha los requisitos.
También hay el recurso de la mayor asociación de operadores logísticos, UNO, que también se encuentra perjudicada por la forma de seleccionar los miembros de este Comité Nacional. Por último, hay la disputa entre los directivos de la Confederación Española de Transportes de Mercancías, la CETM, en cuanto a que si CONETRANS, la tradicional presidenta del Comité Nacional, lo va a ser esta vez, siendo Javier Arnedo su presidente, o va a seguir siendolo Carmelo González.
Estas discusiones revelan algo bastante más inquietante y es los efectos de un Comité Nacional que no cumple con su representación electoral, engañando a todos durante décadas sobre la situación y constitución del sector de transporte por carretera. Al elegir a unas asociaciones con unos intereses y sesgadas hacia un lado, y negando la entrada a otras, el Comité Nacional se ha erigido como una especie de parlamento defectuoso del transporte por carretera español. Parcial e incompleto.
La perspectiva del tiempo está evidenciando que mantener una representación sesgada hacia cierto tipo de asociaciones con la colaboración de otras y el premio a una serie de intereses particulares solamente ha servido para enmascarar la situación social del transporte. Hoy no hay chóferes ni transportistas.

En primer lugar, hemos tenido un sesgo hacia una muy fuerte subcontratación del transporte, con la destrucción de ese sector subcontratado. Y la destrucción del vivero de transportistas, hoy falta capacidad, y es crónico.
Por otro lado, por la permisividad para otro tipo de intereses, en concreto la utilización de cooperativas de trabajo asociado para encuadrar a los que querían entrar en el transporte, ante la barrera a la competencia de una titulación de transportista sin escalones. Una aberración sostenida por los interesados en que no hubiese competencia, y que tenían cooperativas.
También hay otros que juegan con este anómalo factor de las cooperativas. Otras asociaciones, como la Asociación de Transporte Frigorífico, ATFRIE, parece tener miembros cercanos a las cooperativas de trabajo asociado. Como empresarios de provinciales de CETM.
Los autónomos como fuerza mayoritaria han estado ausentes, enmascarados en unas pocas asociaciones que, por lo que hemos visto, han encubierto intereses particulares. Empezando por Fenadismer, cuyo ex presidente Julio Villaescusa, encabeza un grupo empresarial de Cooperativas de trabajo asociado.
Una curiosa coincidencia donde alguien que dice representar a los pequeños empresarios lo que está es representando a empresas que aglutinan a cooperativistas que no tienen acceso al título de transportista, es decir a los que no pueden serlo, por justamente el encarecimiento de ese título por parte del mismo Comité Nacional.
Otras asociaciones pequeñas de transportistas, aunque han dicho que los representaba, ha representado otros intereses cerrados de grupos de transportistas que han operado, por ejemplo, en los puertos españoles.
La realidad es que, como ha demostrado el paro nacional del 14 de octubre del año 2022, quedaban fuera una gran cantidad de autónomos no representados y también de cooperativistas que por no tener la condición de titulados de transporte también quedan fuera del ámbito de reconocimiento y de tener visibilidad dentro del sector económico y social del transporte por carretera. Todo esto ha producido que los sucesivos gobernantes, tanto los ministros como sus cargos, hayan tenido una óptica equivocada del sector del transporte por carretera, ignorando una amplia categoría de jugadores, de stakeholders en el sector del transporte e ignorando las capas inferiores que conforman el sector. Ignorando la base.
El problema es que ahora no hay conductores, y lo peor es que no hay empresarios transportistas, encontrándose los cargadores cada vez más con falta de capacidad que se va haciendo crónica.
Sin esa visión clara de cómo se reparte la capacidad de transporte dentro de la estructura del sector, se han cometido muchísimas equivocaciones por parte de los legisladores y los funcionarios que dirigen el transporte por carretera, no sabiéndolo cómo dirigir y produciéndose errores de cálculo de por dónde ha ido el sector. De hecho, la grave crisis de conductores que se tiene actualmente proviene de este error óptico y de enmascarar los resultados de un verdadero sector del transporte por carretera en su reflejo en el Comité Nacional.
Si uno se hace trampas en el solitario, acaba uno con un juego tramposo de consecuencias negativas a medio y largo plazo y eso se está viendo ahora en la falta estructural de capacidad de transporte y la falta estructural de conductores y también de un nuevo empresariado y de un relevo generacional.
Esto se refleja bien en la frase de un importante empresario de transporte por carretera español, ajeno a las organizaciones del Comité Nacional, que declaraba muy recientemente que no se podía explicar cómo algunos jerarcas de asociaciones manejaban gestorías de cooperativas de trabajo asociado que cualquier otro empresario del sector le habría llevado a serios problemas legales.
